Y
la verdad es que es verdaderamente preciosa cuando tienes con quien
compartirla. Y si esa persona es quien te quiere y quien tu quieres
ahí ya ni siquiera tiene precio. Despertarse cada día entre
sonrisas y no tener que ir a dormir entre lagrimas. Pocas personas
entenderán todo lo que hemos pasado, digo pocas por no decir nadie,
pero creo que ha valido la pena. De una forma u otra me has ayudado a
crecer como persona, por eso mismo es una pena que te vayas. Es
gracioso que aun prometiendo no hacerlo al momento de hacerlo no te
cortaste ni un pelo, fuiste con toda la intención del mundo a hacer
todo el daño posible. ¿Y para que mentir(te)? Lo conseguiste, no
voy a negar lo obvio. No necesito que vuelvas a mi, bueno si, pero no
para tener lo que fuimos. Eso ya no lo quiero, simplemente me
bastaría con tener tu amistad, con poder contar contigo, como
siempre dices que puedo. Simplemente no ser un incordio para ti, con
eso me bastaría.
Buenos
días, pero en realidad no lo son, hace tiempo que no lo han sido.
Para ser concretos, 164 días.
No hay comentarios:
Publicar un comentario