miércoles, 8 de mayo de 2013

My sweet disaster.


Sé que estás ahí, o al menos parte de ti lo esta. O eso me gusta creer. Sé que puedo contar contigo, o eso creo, pero de vez en cuando no viene mal que me lo recuerdes. Que me recuerdes que sigues a mi lado y que me llevas presente. Que aún te acuerdas de mi en cada luna llena, que no has podido reemplazarme, ni cambiar mis abrazos por los de otra. (Yo no he podido, pero tampoco he querido.)
Me daba igual todo, solo te quería a mi lado. Pero ahora todo parece haber cambiado, pareces estar tan lejos de mi, te has vuelto tan desconocido. Tú, un desconocido, ¿Quien lo iba a decir? Seguramente todos. ¿Pero, que coño sabían ellos? No sabían nada, y tú tampoco.
Te echo tanto de menos joder. Que tu ausencia sigue aquí, que cada vez que cojo el móvil deseo que seas tú. Estoy harta de escuchar lo típico de 'vales más' o 'él no te merece' pero quizás sea yo, que no te merezco a ti. Quizás por eso te fuiste y no tienes pensado volver. Dicen que dos días son suficientes para volver a querer y para olvidar, pero yo con 175 días no lo he conseguido. Casi 6 meses, creo que ya es demasiado. Tengo que dejar de hacerme daño, porque él daño ya no me lo haces tú, eso ya pasó. El daño me lo hago yo cada vez que me voy a dormir pensando que despertaré con tus buenos días, pensado que algún día serás capaz de tragarte tu puto orgullo y venir a por mi. Pero, seamos realistas, eso tampoco pasará. 175 días es demasiado tiempo para seguir esperando a alguien que jamás piensa volver, es demasiado tiempo para esperar a alguien que ni siquiera piensa en ti, es demasiado tiempo como para seguir engañándome. Y debería de ponerle fin, que tú se lo pusiste hace mucho.
Pero es difícil, no podría ni fingir que ya no me importas. Basta con que me digan tu nombre y el corazón me empieza a ir a mil, me viene un collage de momentos vividos contigo. Pero joder, que tonta soy. Tengo que parar esto, parar de pensar en ti y DEJAR DE QUERERTE. No puedo seguir haciéndome daño, tampoco seguir esperando que vengas a salvarme otra vez. Tú ahora salvas a otra, y yo me hundo sola. Te echo de menos. Duele demasiado, no me gusta tu ausencia, no me gusta tenerte lejos. Pero, a ti no te gusta tenerme cerca.
Pero, por si de caso me echas de menos, ven a por mi, antes de que sea tarde.
VUELVE Y SÁLVAME. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario