Que lejos estás, cuanto tiempo ha pasado desde la última vez que te vi, desde la última vez que volví a tocarte o que roce tus labios.
Que frío se ha vuelto todo y que bonito es el brillo de tus ojos cuando me miras disimuladamente cuando crees que no me doy cuenta. No quisiera que esos cinco o seis segundos acabarán nunca, y aunque tú te hayas ido con otra y yo siga como una tonta esperándote sé que me llevas presente. Sé que en cada luna llena que besas a otra sigues pensando en mi, y aunque eso sea poco (demasiado poco la verdad) a mi me basta, con eso (de momento) tengo suficiente. Y aunque no lo creas, se me hace demasiado duro echarte de menos. Demasiado duro verte y no poder fundirme entre tus brazos, demasiado duro ver a otra fundirse en ellos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario