lunes, 10 de junio de 2013

Sé que no podrás olvidarte de mi.

Buenas tardes, mucho gusto.
Llevo 208 días esperando a que llegues con tu sonrisa de niño pequeño y tus ganas de hacerme reír. Quiero que aprendas a quererme de nuevo y que te enamores de mi como la primera vez. Pero, tú nunca volverás. Esa sonrisa tonta que tienes solo tú ha pasado a formar parte de otra y con buen motivo. ¿Porque ibas a querer tenerme a mi pudiendo tener de mejores?
Comprenderás que esta es la única forma que tengo de poder seguir sonriendo, que escribiéndote es la única forma que tengo de mantener tu fuego vivo y mis ganas de sonreír. Chico, que tu ausencia se me esta haciendo insoportable. Ya no dueles, al menos no tanto como antes, o yo ya he pasado a ser inmune a ello. Supongo que eso en si es bueno, podré pasarme la vida echándote de menos sin tener que aguantar o sufrir el dolor que eso conlleva, puedo echarte de menos y aún ser capaz de sonreír por fin. Aún así, cada canción me recuerda a ti, cada suspiro es otra excusa para echarte de menos y cada luna llena es otro motivo para llorar tu ausencia o sonreír tu recuerdo. Me has drogado con tus promesas y tengo sobredosis de ti.  
Como siempre, con mucho amor.
Kathryn.

No hay comentarios:

Publicar un comentario