Y parte de mi estaba deseando que me hubiese dicho que no quería ignorarme, que no quería dejarme atrás. Así que a las 21:24 me arriesgué. Cuando le pedí ese último favor no me dio ni respuesta, porque no quiso decirme nada más.. En parte lo entiendo perfectamente. Puede tener a la que sea, queda demostrado, ¿porque iba a querer tenerme a mi? Seamos sinceros, yo tampoco me habría elegido, pudiendo tener a alguien que lo hace todo bien, así que no le juzgo ni le guardo rencor. (Bueno, quizás un poco de rencor sí, pero no por haberme dejado, sino por falta de cojones..)
Supongo que el hecho de que me ignora fue para mi bien, porque es lo que necesito y lo que le pedí. Pobrecito, por una cosa que le pido y una cosa que hace bien. Pero, es que, ni os imagináis lo difícil que es estar tan cerca de él y tan lejos, parece que nos separan continentes. Y cuando se nos cruza la mirada, aunque sólo sean 30 puntos segundos, pues noto y revivo cada momento, os sonará a tontería pero noto la sinceridad en sus ojos de que un día si me quiso, pero también noto que ya no lo hace, noto que por 30 segundos volvemos a ser nosotros dos y viajo hasta la luna cien veces. No sé si me entendéis, tampoco quiero que lo hagáis. Pero tranquilos, que sé que no volveré a perderme entre sus brazos y él tampoco volverá a susurrarme un te quiero a la oreja, lo sé y lo entiendo. Pero, esos putos ojos marrones, me pierden..
Y pronto volverá a ser 23, después llegará octubre, luego vuelve noviembre y yo seguiré sin él.
(Y espero que tengáis la suerte de algún día tropezar con algo o alguien así, porque fue algo tan, ay no sé, algo tan nuestro que usaré cada 23 como excusa para pensar en él).
No hay comentarios:
Publicar un comentario