Y un día comprenderás que no trata de todo aquello que dices, sino, todo aquello que dejas sin decir y te das cuenta de que en el momento que dejas de decir las cosas acabas rompiendo todo aquello por el que tanto has luchado. Comprendes que no es una canción lo que te hace sentir tanto, sino, aquel que te provoca esa sensación. Que hay pocas cosas que consiguen sacar tantas sonrisas en todo momento, que hay pocas personas que sean capaz de ponerme la piel de gallina y hacerme sentir tan en casa incluso estando tan lejos de la mía.
Y eso es lo que él ha conseguido, lo que nadie nunca había hecho, me siento como en casa siempre que le tengo cerca. Es con quien reír y llorar, un sitio para descansar o desahogarme, es en quien confiar a ciegas.
Sabiendo perfectamente que da igual lo que se pueda llegar a interponer en nuestro camino que él nunca me dejará caer y nunca será por falta de querernos.
Porque es muy cierto que llegan personas, consiguen cambiarlo todo y luego se te hace imposible imaginar como lo harías si algún día se va.
No hay comentarios:
Publicar un comentario