Sé que él vale la pena, pero, no puedo seguir haciéndome daño, haciendo daño a los que me quieren sólo porque él no sepa que quiere o porque es demasiado orgulloso. Y la culpa es mía, definitivamente es mía y de nadie más, porque durante casi 300 días o así he permitido que sepa lo que siento, he permitido que sepa que me tenía cuando quería y nunca debí hacerlo.
Yo le dejé conocer mis debilidades y seguí dejando que él fuese mi mayor debilidad, por lo tanto el error y la culpa es totalmente mía. Si yo no hubiese sido así, tal vez ya habría vuelto, tal vez nunca se habría ido. Perderte por alguien y perder tu norte, vaya mierda. Que difícil es olvidar cosas que parte de ti se empeña en no dejar atrás, difícil cuando alguien esta dispuesto a aceptarme y quererme con todo lo que eso conlleva y yo no dejo de apartarle.
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