Que no me importa como de lejos te hayas ido, siempre te notaré a mi lado, que tampoco me importan las putadas que nos vayamos haciendo siempre serás mi lugar donde refugiarme. Como cuando me refugio de la lluvia debajo de tus pestañas. Que por mucho que lo intente no hay boca que dé la misma sensación que la tuya, que por mucho que lo intenté siempre hay parte de mi que te echa de menos y esa parte echa de menos a matar, que nadie más sabe como llenarme con tan poco..
Perdí el derecho de decirte todo lo que te digo, lo sé. Pero, tú tampoco cumpliste con tu promesa de estar siempre a mi lado y de no hacerme daño. 'No voy a prometer nada' decías pero siempre lo acababas haciendo, luego me besabas y me perdía entre tus precioso ojos marrones. Que ya han pasado 270 días, puede que incluso más y sigo queriendo verte a mi lado al despertar. Es gracioso que pasaste página cuando viniste tú en busca de mi y sin buscarte encontré en ti todo lo que quería sin darme cuenta. Alguien capaz de hacerme sonreír con una tontería de 'Hello Kitty' (si él lo lee, él lo entenderá), o morir de risa con tu vídeo de 23 segundos, o hacerme sentirme tan grande en un día tan frío de invierno en un parque tan solitario. Y como echo de menos tus tonterías, tu risa, tu olor. Como echo de menos nuestros momentos, que desde entonces no he sabido ni he querido llenarle la mano a nadie más con te quieros.
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